EstevezAlvarez
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¿Dónde necesita Maricá atención primero? (3/3): prioridades que resisten la prueba

Última parte de la serie sobre el ICST de Maricá (RJ). 78 sectores prioritarios robustos, con 27.683 residentes (14% de la población), concentrados en Itaipuaçu, Chácaras de Inoã y las franjas del 2.º distrito. Cómo probé la estabilidad de esa lista, por qué el Censo muestra 35% de agua por red y el SINISA 78%, y qué no dice el índice.

En este artículo

En los dos posts anteriores construí el Índice de Condiciones Socioterritoriales de Maricá y mostré el mapa que resulta: un municipio con sectores entre 30,9 y 96,1 puntos, el saneamiento como principal déficit y desventajas concentradas en manchas.

Un mapa bonito, sin embargo, todavía no es una decisión. Un gestor va a preguntar: ¿por dónde empiezo? Y enseguida: si hubieras elegido otros pesos, ¿la respuesta sería la misma?

Este post responde a las dos preguntas y resuelve una discrepancia que, si quedara sin explicación, derrumbaría la confianza en todo lo demás.

Prioritario, sí. ¿Pero robusto?

Estar en el peor quintil (el 20% de los sectores con menor ICST) es el primer criterio. Pero un sector puede estar en el peor quintil por un detalle de peso. Por eso definí como prioritario robusto al sector que está en el peor quintil y permanece allí en al menos el 80% de 1.000 sorteos de pesos, en los que cada peso varía aleatoriamente hasta un 20% hacia arriba o hacia abajo.

El resultado:

Mapa de las áreas prioritarias: sectores del peor quintil robusto, aglomerados Bajo-Bajo y Alto-Alto del ICST
Mapa de las áreas prioritarias: sectores del peor quintil robusto, aglomerados Bajo-Bajo y Alto-Alto del ICST Ampliar imagen

En población, los mayores contingentes están en:

BarrioSectores prioritariosResidentes
Jardim Atlântico Central (4.º D.)*94.912
Chácaras de Inoã (3.er D.)73.471
Jardim Atlântico Leste (4.º D.)72.874
Morada das Águias (4.º D.)51.988
Barroco (4.º D.)31.921
Vale da Figueira (2.º D.)51.478

Es decir: Itaipuaçu, Chácaras de Inoã y las franjas del 2.º distrito.

¿Qué tienen en común esos sectores? Las dimensiones más bajas son el acceso a servicios (promedio de 17,3, contra 56,4 en el conjunto de los sectores) y la infraestructura (33,3, contra 49,4). Es una combinación de falta de red de alcantarillado y de agua con USF y escuelas lejos a pie. Una advertencia de honestidad: 9 de esos sectores tienen menos de 20 responsables de hogar, lo que vuelve inestable la estimación de ingreso, y deben leerse con cautela.

Probando el propio índice

¿Confiarías en una lista de prioridades que cambia por completo si alguien mueve los pesos? Yo no. Entonces lo probé de dos formas, siguiendo la hoja de ruta clásica de la literatura de indicadores compuestos.

Primero, los 1.000 sorteos de pesos. La correlación de Spearman entre cada ranking sorteado y el ranking base quedó entre 0,982 y 1, con mediana de 0,995. En la práctica, el orden de los sectores casi no cambia.

Segundo, 16 escenarios alternativos, en los que cambié una decisión por vez: pesos iguales, otra normalización, otra definición de alcantarillado adecuado, otro tiempo de caminata, otra máscara de ocupación, otra línea de ingreso.

Sensibilidad del ranking: correlación de Spearman con el escenario base y porcentaje de los sectores del peor quintil que permanecen en él, en 16 escenarios
Sensibilidad del ranking: correlación de Spearman con el escenario base y porcentaje de los sectores del peor quintil que permanecen en él, en 16 escenarios Ampliar imagen

Lo que cuenta el gráfico:

Incluso en los escenarios más influyentes, entre el 62% y el 100% de los sectores del peor quintil siguen en él. Las decisiones más sensibles son justamente las que tienen debate técnico legítimo (¿qué cuenta como alcantarillado adecuado? ¿cuánto es razonable caminar hasta una USF?), y conviene que el gestor lo sepa.

El misterio del 35% contra el 78%

Ahora la discrepancia. El Censo 2022 dice que el 35,2% de los hogares de Maricá tiene la red general como forma principal de abastecimiento de agua. El SINISA, el sistema nacional de información en saneamiento, dice que el 78,3% de la población es atendida por red en 2024.

Si las dos fuentes oficiales discrepan tanto, ¿a cuál creerle? Y si el Censo estuviera equivocado, el indicador de agua del ICST también lo estaría.

Fui a investigar, y la diferencia tiene tres explicaciones:

Abastecimiento de agua en Maricá según el Censo 2022, el SNIS 2022 y el SINISA 2024, separando bases de hogares y de población
Abastecimiento de agua en Maricá según el Censo 2022, el SNIS 2022 y el SINISA 2024, separando bases de hogares y de población Ampliar imagen

1. La unidad. El propio SINISA 2024 informa el 78,3% de la población atendida, pero solo el 49,7% de los hogares. La población atendida se estima multiplicando las conexiones residenciales activas (las «economías») por 2,98 residentes por economía, más que el promedio del Censo (2,69 residentes por hogar ocupado). Y esas economías incluyen casas de uso ocasional, numerosas en un municipio de veraneo: en el Censo, solo el 69,0% de los hogares particulares estaban ocupados. Ajustando esas dos diferencias, la cobertura poblacional de 2024 cae a cerca del 48,7%.

2. El año. La concesión del abastecimiento cambió de operador a fines de 2021, y las economías residenciales activas pasaron de 38.412 en 2022 (SNIS) a 55.713 en 2024 (SINISA), un aumento del 45%. En el mismo año del Censo, las economías residenciales del SNIS equivalen al 36,1% de los hogares censados. Prácticamente el mismo 35,2% del Censo.

3. El concepto. El Censo pregunta por la forma principal de abastecimiento. Un hogar conectado a la red que depende sobre todo del pozo, por la intermitencia, se cuenta como pozo. Y la intermitencia no es rara en Maricá: el SINISA registra 76.445 economías afectadas por interrupciones sistemáticas en 2024.

Conclusión: las fuentes no se contradicen. Miden cosas distintas, en años distintos, y el indicador del Censo es coherente con el registro del prestador en el mismo año. Para monitorear la concesión de aquí en adelante, tiene más sentido seguir las conexiones activas por sector, a partir del registro del prestador, que el porcentaje poblacional del SINISA.

En alcantarillado, la relación se invierte: el Censo indica el 34,7% de los hogares con alcantarillado en red general, pluvial o fosa conectada a la red, mientras que el SINISA informa el 12,5% de la población con red colectora. Eso sugiere que parte de los hogares declara conexión a la red pluvial, que no es un sistema de alcantarillado. El indicador de alcantarillado debe leerse como destino declarado, no como tratamiento, lo que solo refuerza el diagnóstico de baja cobertura sanitaria efectiva.

Lo que el índice no dice

Antes de las recomendaciones, los límites, porque un índice mal leído hace más daño que ningún índice:

Y, sobre todo: el ICST no autoriza conclusiones sobre regularidad de la tierra, ocupación irregular ni desalojos. Indica dónde mirar primero. La decisión de intervenir exige visita técnica, escucha de la población y datos administrativos específicos.

Lo que sugieren los resultados

Dentro de esos límites, cuatro recomendaciones proporcionales a la calidad de los datos:

  1. Alcantarillado primero. Es el principal déficit del municipio y se concentra en Itaipuaçu, en las franjas de Inoã y en el 2.º distrito. La expansión de la red y de soluciones individuales adecuadas debería comenzar por los aglomerados Bajo-Bajo, donde la intervención por área alcanza a más hogares de una vez.
  2. Salud de la familia donde no llega a pie. Los sectores prioritarios con acceso bajo son candidatos naturales para nuevas USF o equipos itinerantes, tras verificación en campo.
  3. La inundación como punto de partida de la Defensa Civil. Cerca de una cuarta parte de los hogares está en área de susceptibilidad alta a inundación. Los sectores con ese indicador elevado son un buen comienzo para el mapeo de riesgo de detalle que exige la legislación.
  4. Línea de base para monitorear. El índice puede acompañar la concesión de agua y alcantarillado y las inversiones municipales, siempre que se actualice con las mismas definiciones y los mismos límites de normalización congelados, para que la comparación en el tiempo sea justa.

Cerrando la serie

Si tuviera que resumirlo en una frase: se puede construir un índice intramunicipal auditable sin fabricar datos. Las celdas suprimidas por el IBGE se volvieron intervalos exactos, el ingreso que no existía por franjas se estimó y se validó, la localización de los hogares vino del registro de direcciones, y cada decisión pasó por una prueba de sensibilidad.

Lo que queda como lección para cualquier análisis territorial es menos el número final y más el camino: preguntar dónde, no solo cuánto; desconfiar del promedio; tratar lo ausente como ausente; y probar el propio índice antes de pedir que alguien confíe en él.

Los próximos pasos naturales son obtener un indicador de ingreso observado (microdatos del IBGE o CadÚnico), incorporar la base vial municipal, validar los pesos con quienes viven y trabajan en esos territorios y actualizar el índice con cada nueva base. Si trabajas en planificación en Maricá o en otro municipio y quieres conversar sobre el método, escríbeme.

Serie ICST Maricá

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